Destiny Galvan-Montaño
No hay nada que sea más inspirador ni que brinde más alegría al corazón que el amor de una hermana hacia la otra. En el caso de Destiny Galvan-Montaño, el cuidado y la preocupación que le brinda a su hermana es incomparable. La hermana más pequeña de Destiny, Gaby, tiene necesidades muy especiales que incluyen autismo, retraso mental grave y trastorno de hiperactividad y déficit de atención (ADHD, por sus siglas en inglés). Destiny y su madre trabajan juntas como familia para ayudar a que Gaby viva una vida lo más plena posible. De hecho, la familia está aprendiendo a utilizar el lenguaje de señas con el objetivo de comunicarse mejor con Gaby, quien no puede hablar debido a sus diversos problemas de salud.
“Siento como si yo fuera la voz de Gaby y, cuando hablo con otros jóvenes sobre ella y sobre lo que estoy viviendo, se abren y hablan sobre lo que les pasa en sus propias vidas,” contó Destiny. “A veces, cuando hay padres que tienen un hijo con problemas de salud mental, tienden a enfocar toda su atención en ese hijo, y los otros hijos no comprenden por qué hacen eso. Tengo suerte porque mi madre siempre se aseguró de que fuéramos una familia fuerte, pero puedo ver en qué aspectos otros niños tendrían dificultades si se encontraran en esa situación.”
Si bien ayudar a cuidar a su hermana es un trabajo de tiempo completo en sí mismo, Destiny no deja que eso le impida brindar su tiempo como voluntaria en el Centro de Participación Familiar para ayudar a otros jóvenes que pueden estar luchando con dificultades familiares y relacionadas con la salud mental similares. También ha brindado su tiempo como voluntaria en la comunidad desde los 11 años (Destiny ahora tiene 16) para ayudar donde hubiese una necesidad - desde centros para mayores y bibliotecas, hasta trabajar con animales y cuidarlos en un refugio local.
“Me di cuenta de que podía ayudar a otros jóvenes del sistema de salud mental a lidiar con los aspectos que pueden desconocer; los mismos tipos de problemas con los que tuve que lidiar en mi hogar cuando ayudaba a mi hermana menor,” dijo Destiny. “Sé que puedo educar a otros y brindar apoyo a otros adolescentes y hermanos siendo una persona con la que pueden identificarse. También puedo educar a padres y ayudarlos a entender en qué medida los hermanos se ven afectados. A veces, contar con alguien de tu misma edad con quien hablar sobre un problema puede ser mejor que intentar explicarle su problema a un adulto.”
Destiny está involucrada con muchos grupos de apoyo para jóvenes, entre ellos, Líderes Jóvenes que Inspiran el Empoderamiento Futuro de Magellan (MY LIFE, por sus siglas en inglés) y Jóvenes que Crean el Cambio. El año anterior, se presentó con MY LIFE en la Conferencia de la Federación Nacional de Niños y compartió sus observaciones sobre el sistema de salud mental a través de su propia experiencia personal con su hermana. Considera que es importante defender a los hermanos, de modo que puedan incorporarse más servicios y apoyo en el sistema de salud mental para personas como ella.
“La cuestión importante que las personas deben saber es que los problemas de salud mental afectan a toda la familia,” expresó Destiny. “Estos hacen que todos trabajen juntos para encontrar las respuestas y hacer la diferencia. A veces, los padres piensan que los niños no entienden, pero nosotros realmente entendemos. Nuestra vida es su vida, solo que desde una perspectiva diferente.”




















