Hayley Winterberg
Hayley Winterberg no se siente cohibida por su enfermedad mental. De hecho, comparte su historia con cualquier persona que esté dispuesta a escucharla porque desea que las personas comprendan que convivir con los desafíos que plantea la salud mental no significa que esté “loca.”
Hayley no solo ha superado el estigma asociado a su propia enfermedad mental, sino que ha trabajado durante varios años como defensora de jóvenes y miembro fundadora de Líderes Jóvenes que Inspiran el Empoderamiento Futuro de Magellan (MY LIFE, por sus siglas en inglés) para educar a otros jóvenes sobre cuestiones relacionadas con la salud mental, los cuidados de crianza y el abuso de sustancias, y para ayudarlos a realizar cambios positivos en sus propias vidas.
“Hay una gran cantidad de jóvenes que están atravesando lo mismo que yo atravesé, y necesitan saber que no están solos”, señaló. “Es importante que tengan la confianza que necesitan para sentir que pueden superar sus dificultades. Siempre he creído que hay fortalezas en la unidad, y todos los jóvenes, con o sin una enfermedad mental, necesitan un lugar al cual recurrir, en donde organizarse, ser amados y ser reconocidos por su posible contribución a la sociedad.”
Hayley ha recibido un reconocimiento a nivel nacional por su trabajo como defensora en el sistema de salud mental para jóvenes. Recientemente recibió el premio Mpower de Mental Health America en Washington, D.C. Solo se elige a una persona por año para recibir este galardón nacional, que celebra la vida y el trabajo de un adolescente que haya hablado sobre cuestiones relacionadas con la salud mental para educar a sus pares y combatir el estigma.
Hayley cuenta su historia con total naturalidad, lo cual es sorprendente dado que hablar sobre su pasado implica contar sobre el abuso de sustancias, la enfermedad mental, la violencia doméstica y la falta de hogar. De hecho, muchas veces, Hayley se encontró al borde del suicidio. Con 16 años de edad, se trataba de una situación de vida casi imposible de manejar...casi.
Hayley encontró ayuda a través de diversos servicios de salud mental y de mentores adultos y paritarios compasivos. Convirtió a la escuela en su prioridad principal y comenzó a participar en la comunidad de salud mental; en esta, descubrió que no estaba “loca” y que existían otros jóvenes iguales a ella.
Tuvo un rendimiento excelente en la escuela secundaria y se graduó antes de lo previsto, con apenas 16 años. Su próximo objetivo en la vida es graduarse en la universidad, lo cual tiene previsto hacer este año en Phoenix College. Quiere continuar siendo un buen modelo a seguir para otros jóvenes y marcar una diferencia en sus vidas. También continúa con su trabajo como defensora de salud mental y está muy involucrada a nivel del condado, del estado y del país en la planificación e implementación de transformaciones de todo el sistema, a fin de mejorar los servicios de salud mental para los jóvenes.
“Sería una pena si se descartara o se ignorara a los jóvenes con enfermedades mentales como si fueran intrusos y se los colocara en situación de desventaja por prejuicio o indiferencia, simplemente debido a la enfermedad que tienen,” señaló Hayley. “Realmente es importante darnos participación a los jóvenes en nuestra propia recuperación y en otras cuestiones que enfrentamos. Después de todo, si los jóvenes somos el futuro, ¡sería una buena idea comenzar a incluirnos desde ahora!”




















