Jamie Fuller
Jamie Fuller vivía una vida que odiaba, pero no sentía que se mereciera algo mejor. Había sido adicta a las drogas y al alcohol por más de 13 años, había luchado con la depresión, pasó noches incontables en prisión y tenía una relación extremadamente abusiva en la que su novio la golpeaba casi a diario.
“Tenía una autoestima tan baja que realmente sentía que no valía nada,” señaló.
En uno de los momentos más solitarios y oscuros de su vida, Jamie descubrió que estaba embarazada. Fue un momento definitorio y significó un cambio para ella. Había participado en una serie de programas de tratamiento en el pasado, pero no había podido permanecer sobria.
“Estuve en tratamiento, pero jamás tuve ninguna esperanza,” dice Jamie.
Su embarazo la condujo hasta un programa a largo plazo para mujeres llamado Centro para la Esperanza o conocido en inglés como Center for Hope, un programa de Community Bridges. El Center for Hope ofreció a Jamie un programa integral diseñado para abordar el trauma subyacente asociado a su problema de abuso de sustancias. Jamie se comprometió con el programa y allí recibió servicios para abordar lo que cree que finalmente la ayudó a mantenerse sin consumir y sobria, y a comenzar una nueva vida.
“Todo el personal de apoyo me ayudó a que nuevamente me sintiera como un ser humano,” señaló Jamie. “Para ellos, no era solo un número, y creo realmente que hoy no estaría viva si no hubiese sido por su apoyo y su intervención.”
Hoy Jamie permanece sobria y en recuperación. Es madre orgullosa de un niño sano y revoltoso de cuatro años, que nació mientras ella se encontraba en el Center for Hope, y ha reconstruido su relación con su hija de 18 años. Desde que comenzó su proceso de recuperación, Jamie ha superado muchas barreras que una vez fueron obstáculos. Con el apoyo y la asistencia adecuados, pudo abordar cuestiones legales, de empleo, de vivienda, de custodia y de relaciones abusivas.
Jamie ha aprendido cómo amarse nuevamente a sí misma. Hoy está construyendo su futuro. Hace dos años, a Jamie le ofrecieron un empleo de tiempo completo en Community Bridges en operaciones clínicas; luego, fue transferida al nuevo programa de la organización para pacientes mujeres no hospitalizadas, llamado ASPIRE. Jamie es la especialista en vivienda que ayuda a las mujeres a encontrar ayuda, esperanza y viviendas de apoyo.
“Sobreviví a mi pasado y ahora estoy avanzando hacia a un futuro que me estaba destinado,” señaló Jamie. “Mi pasado ya no ejerce ningún tipo de dominio sobre mí. Me llevó un tiempo darme cuenta de cuán preciosa y especial soy, y de lo preciosos y especiales que son los familiares y los amigos que se unieron para ayudarme. Cuando pienso en todos los años que perdí, me emociono. En ese entonces, simplemente no veía lo que yo valía. Ahora puedo decir: ‘¡Claro que sí! ¡Definitivamente, valgo la pena!”




















