Matt Smith
Cuando llenas tu cuerpo de heroína, crack de cocaína, marihuana y alcohol todos los días, vives tu vida en una bruma de nada. Ese fue el mundo de Matt Smith durante más de una década. A los 11 años, Matt experimentaba ansiedad agobiante y depresión grave, y comenzó a beber y a consumir drogas. Cuando llegó a la adolescencia, el abuso de sustancias aumentó en frecuencia y alcanzó niveles peligrosos de drogas más duras. Le iba mal en la escuela, formaba parte de pandillas y, en un momento, estaba tan deprimido por su situación que intentó suicidarse administrándose una sobredosis de las drogas que consumía.
“Había estado entrando y saliendo de programas de tratamiento, pero nada era realmente efectivo para mí,” señaló Matt. “Odiaba mi vida y me drogaba para dejar de pensar en esta. Luego, después de que se me pasaba el efecto y me daba cuenta de las cosas que había hecho mientras estaba drogado, volvía a drogarme para olvidar las cosas que había hecho bajo los efectos de las drogas. Era un ciclo espantoso.”
Afortunadamente para Matt, encontró el apoyo y los servicios de recuperación que necesitaba a través de la asociación para el tratamiento del alcohol y las drogas Valley Hope en Chandler y ha permanecido sin consumir durante más de dos años. Durante ese tiempo, también encontró un trabajo, que le brinda satisfacción, como especialista de apoyo de grupos paritarios del centro Journey de salud mental para pacientes no hospitalizados de Community Bridges, donde él no solo ayuda a otras personas a superar sus problemas de abuso de sustancias, sino que también se ayuda a sí mismo en su propia recuperación compartiendo su historia.
“Ver cómo se encienden las luces para otra persona en tratamiento hace que todo valga la pena,” señaló. “Pienso en todas las personas que lastimé cuando estaba drogado y en todos los amigos que perdí en el camino, y siento que es mi responsabilidad -no, es un honor- ayudar a otras personas en su recuperación.”
Matt quiere recordar a todas las personas que estén luchando contra una adicción y contra una enfermedad mental que, sin importar cuán lúgubre puede parecer todo en sus vidas, siempre existe la esperanza de cambiar las cosas.
“En tanto sean francos y sinceros con respecto a su adicción, existe esperanza.”




















